El informe anual de Luminate muestra que la industria musical global sigue creciendo, aunque en un contexto de alta concentración, exceso de lanzamientos y cambios estructurales en el negocio. En 2025 se alcanzaron por primera vez los 5,1 billones de reproducciones de audio en todo el mundo, un 9,6% más que el año anterior, consolidando al streaming como el eje principal del consumo musical.
Uno de los puntos clave es la importancia creciente de los modelos premium para la sostenibilidad del sector. Casi la mitad de las escuchas de pago se concentran en Estados Unidos, México, Brasil y Alemania, mientras que mercados tradicionalmente gratuitos, como India, empiezan a mostrar un fuerte potencial de conversión. Latinoamérica destaca especialmente por su avance hacia el pago, impulsado por el auge de la música latina y por artistas con impacto global como Bad Bunny.
El informe también señala que el catálogo gana peso frente a los lanzamientos recientes, lo que indica una mayor longevidad de las canciones. Al mismo tiempo, el formato físico mantiene su relevancia en nichos concretos, con el vinilo creciendo por decimonoveno año consecutivo. Las plataformas de streaming, por su parte, afrontan tensiones tras varias subidas de precios, mientras el volumen de nuevas canciones sigue aumentando, aunque con una visibilidad muy desigual.
Por último, Luminate destaca el crecimiento de géneros como el rock, la música latina y la cristiana, el papel clave de los superfans en la difusión internacional de la música y la irrupción de artistas creados con inteligencia artificial. En conjunto, el informe dibuja una industria en expansión, pero cada vez más polarizada, donde el reto no es solo crecer, sino convertir audiencia en valor sostenible.





